Una escuela infantil de inglés en la naturaleza

BUSCO GUARDERÍA PARA MI HIJO

Nuestros bebés están creciendo y se acerca el momento de buscar su primer cole: la guardería. Empezar a buscar no es fácil y los papás se ven en ocasiones desbordados por la responsabilidad de encontrar ese mejor espacio para sus hijos, ese segundo hogar. ¿Qué criterios debo seguir para elegir la escuela infantil que ellos desearían?

Las escuelas infantiles están diseñadas para ofrecer a todos los niños las atenciones más profesionalizadas. El personal que trabaja está altamente cualificado y, además, posee un gran sentido vocacional por la tarea que desempeña.

En la mayoría de los casos los primeros pasos se dan siguiendo el lógico criterio de buscar una escuela cerca del domicilio o del lugar de trabajo. Un importantísimo aspecto a tener en cuenta, ya que en estas edades nuestros pequeños no aguantan bien una ruta larga. Un paseíto es el medio más sano y ecológico; muchas veces la única opción que tenemos los padres que dependemos de las cuidadoras. Además, ante cualquier imprevisto la cercanía facilita la tarea de recoger a un niño que se ha puesto malo, por ejemplo.

El proyecto educativo es otro pilar en el que se debe sustentar nuestra decisión. Todas las escuelas deben seguir un plan con objetivos adaptado a las edades y una metodología. Algunas siguen un modelo altamente estructurado a través de un programa de fichas. Otras buscan alternativas más abiertas al desarrollo de los niños a través de la actividad, el movimiento, la exploración y el autodescubrimiento, y emplean algunas metodologías que siguen esta línea (pedagogía  Montessori, Waldorf, R. Tagore, Emmi Pikler, etc.).

¿Quién no quiere que además se trabajen los idiomas desde pequeñito? Muchas escuelas han incorporado en mayor o menor medida la exposición de los niños al inglés. Es una realidad que en los primeros años los niños tienen mayor capacidad para absorber conocimientos y una facilidad innata para hablar varios idiomas.

Los espacios que disponen las escuelas infantiles están intencionalmente adaptados para que sean seguros y estimulantes. Las aulas tienen que ser espaciosas, iluminadas naturalmente mediante grandes ventanas y decoradas con colores suaves que ayuden a crear un ambiente de armonía. En este apartado es imprescindible hacer una alusión especial a los espacios exteriores que toda escuela tiene (o debería tener). ¿Por qué los padres planificamos las salidas con nuestros hijos a parques, al campo, al zoo o a una granja? La naturaleza es una fuente inagotable de salud y aprendizaje. Ello es el origen de la necesidad de que la escuela disponga de espacios verdes: pequeños jardines, pequeños huertos, alguna mascota que cuidar, árboles que den sombra o, sencillamente patios con jardineras y plantas.

Los niños necesitan educarse en el respeto a la Naturaleza  y mantener una relación con la tierra porque mejora la calidad de la enseñanza: la interacción cotidiana con animales, plantas y resto de seres vivos permite que los niños aprendan a usar  los espacios, a resolver las amenazas que se presentan, aprenden a relacionarse y responsabilizarse de las consecuencias de sus acciones. Ello deriva en la mejora de sus habilidades comunicativas, un adecuado desarrollo motor, una armonía mental  y un aumento de su autonomía y autoestima. Una buena base sensorial y motora es el pilar para un sistema cognitivo sólido y armonioso.

Nuestra escuela infantil Mi Pequeña Granja situada en la zona de Aravaca-Pozuelo (Madrid) ofrece un proyecto de inglés en la naturaleza.